Querida Holly:
No tengo mucho tiempo. Lo digo literalmente, es que saliste a comprar helado y volverás pronto. Pero tengo la impresión de que será la última carta, porque sólo me queda algo por decirte: y no será que recuerdes o compres una lámpara, puedes cuidar de ti sin mi ayuda. Quiero decirte cuanto me conmoviste, cuánto me cambiaste, me hiciste un hombre al amarme Holly, y por ello te estoy eternamente agradecido, literalmente.
Si puedes prometerme algo, prométeme que cuando estés triste o insegura o pierdas la fe por completo, tratarás de verte a través de mis ojos. Gracias por el honor de ser mi esposa, soy un hombre sin arrepentimiento. Qué afortunado fui. Hiciste mi vida Holly, pero sólo soy un capítulo en la tuya. Habrá muchos más, te lo prometo. Y aquí viene lo más importante... no tengas miedo de volver a enamorarte, busca esa señal cuando termine la vida como la conoces.
P.D.: Siempre te amaré.





Tienes un blog muy interesante, es un placer leerlo.
ResponderEliminarQuizas te guste el mio
www.muytranquilo.blogspot.com
Saludos y cuidate guapa ;)